De nuevo pregunto: ¿cómo aconteció que la caída de Adán envolvió, sin remedio, en la muerte eterna a tantas naciones, junto con sus niños pequeños—sino porque así le pareció bien a Dios? Un decreto solemne, lo confieso, y sin embargo verdadero.
Fuente y atribución
Autor original: John Calvin
Título original: Pithy gems from John Calvin — 281
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Calvin, publicado originalmente en Grace Gems.