Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

El descanso que Cristo ofrece al cansado

Cristo invita a los pecadores cargados a acercarse a Él con confianza; el descanso no se da por méritos propios, sino por venir a Él y creer en su mansedumbre.

«Venid a mí todos los que estáis fatigados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas.» Mateo 11:28-29

Aquí Cristo recomienda su propia mansedumbre, tanto como modelo para imitar, como estímulo para que los pecadores cargados se acerquen a Él con confianza. El descanso es prometido, no por el mérito de nuestro trabajo y humildad, sino simplemente por venir a Él y creer en Él. Él dice: «Llevad mi yugo sobre vosotros.»

«¿Pero cómo lo llevaré?» dice el pecador.

«Aprended de mí», dice el Salvador. «Dejadme ser vuestro Maestro; y aunque seáis ciegos e insensatos, iracundos y olvidadizos, sí, totalmente contaminados por el pecado, con todo eso puedo soportaros, porque soy manso y humilde de corazón: no áspero ni altivo con los ofensores, como suelen ser los fariseos, sino lleno de compasión hacia ellos, dispuesto a recibirlos y presto a perdonarlos y consolarlos.»

Ven, pues, a Él, oh pecador, con toda tu carga de pecado y miseria; de ningún modo te echará fuera, sino que te recibirá con gusto.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — May 23

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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