Probablemente apenas haya ninguna deficiencia de la iglesia en el día presente más evidente que el descuido de la piedad doméstica.
La oración familiar no se realiza con aquella constancia, solemnidad y fervor que se requieren para interesar y edificar.
La autoridad parental no se mantiene con aquella firmeza que sirve para inspirar respeto, ni aquel afecto que puede asegurar la obediencia.
En cuanto a la instrucción bíblica juiciosa, diligente y atractiva, que es necesaria para informar la mente, iluminar la conciencia y formar el carácter; en algunas familias es casi completamente descuidada.
Muchos sienten mucha más solicitud y toman muchas más penas para educar a sus hijos para este mundo que para el mundo eterno futuro; y para prepararlos para actuar bien su papel en el tiempo, que para prepararlos para las escenas de la eternidad.
En muchos hogares cristianos, la piedad familiar es solo la forma de la piedad—sin su poder.
La religión de hoy ha perdido algo de su firmeza, su seriedad y su dignidad; y ha adquirido demasiado del aleteo y la vanidad de una cosa de moda y de emoción.
La verdadera religión debe sostenerse, en todos sus ejercicios y hábitos, con una seriedad, dignidad y conciencia apropiadas.
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: The neglect of domestic piety
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.