"Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba." Marcos 1:35
Jesús siempre encontraba tiempo para la oración, o se lo hacía. Si Sus días estaban llenos de intensidad y de trabajo, sacaba tiempo de Sus noches para comunear con Dios. Al menos nunca se permitió que le robaran Sus horas de devoción.
Hay algunos cristianos que piensan que están excusados de la oración y la meditación en secreto, porque están muy ocupados. Su trabajo los aprieta tanto por la mañana que les es imposible conseguir tiempo para orar. Sus preocupaciones los ocupan tanto todo el día, que no encuentran ni un momento tranquilo para apartarse con Dios. Por la noche hay tantos compromisos sociales u otros —reuniones, sociedades, fiestas— o están tan cansados, que la oración queda relegada.
El ejemplo de Cristo pronuncia su solemne reprensión contra toda esa frivolidad. Debemos encontrar tiempo para la comunión con Dios, o Dios no encontrará tiempo para bendecirnos.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE EXAMPLE OF CHRIST
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.