Ayuda para cada día

El encanto admirable de un espíritu verdaderamente manso

La mansedumbre, aun sin belleza ni talento, deja bendición dondequiera que va. Oremos para que Cristo nos adorne con un espíritu humilde que bendiga a los demás.

"Sean completamente humildes y mansos; sean pacientes, soportándoos unos a otros en amor." Efesios 4:2

"Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón." Mateo 11:29

Hay un encanto admirable en un espíritu manso.

Por ejemplo, la joven mansa del hogar puede no ser . . .

hermosa, ni

bien educada, ni

hábil en ningún sentido.

Pero dondequiera que se mueva, deja una bendición.

Muy junto a cada cristiano, está Uno que tiene en sus manos todos los dones y todas las gracias. Jesús mira nuestro rostro y pregunta qué nuevo adorno nos dará. Oremos por el espíritu de mansedumbre, pues ningún otro don nos hará tal bendición para los demás.

"El fruto del Espíritu es . . . mansedumbre." Gálatas 5:22

"Vuestra mansedumbre sea conocida de todos." Filipenses 4:5

"Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vestíos de profunda compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia." Colosenses 3:12

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: There is a wondrous charm in a gentle spirit

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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