El escondite del cielo para las almas desgastadas por la tierra
«En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.» Juan 16:33
El conflicto severo forma al guerrero experimentado. Solo la batalla produce al conquistador. El camino del creyente es uno de guerra, porque camina a través de un mundo que se le opone; pero también es un camino de victoria, si en él camina con Jesús. Mucho depende de la posición del alma en la fe. Si, en medio de las asociaciones mundanas, contempla a Jesús de lejos, será a menudo vencido; pero si contempla al mundo y a sus asociaciones desde un caminar de estrecha comunión con Él, siempre conquistará, pues se halla siempre en el lugar de la victoria. Para tales, las tribulaciones del mundo solo hacen a Jesús, que es el escondite del cielo para las almas desgastadas por la tierra, más bienvenido y más precioso; pues aquí en la tierra el Señor Jesús se conoce mejor por la ayuda que dispensa y por el gozo que da a los suyos, necesitados y tentados.
La necesidad consciente del creyente es uno de sus más altos reclamos sobre la omnipotencia de su Señor. Es esa experiencia del alma la que más prevalece con Jesús y le mueve a derramar sus más escogidas bendiciones del pacto.
Oh, alma mía, no te abatas aunque se multipliquen las tribulaciones; porque tu Jesús está siempre cerca. Mírale a Él, camina más cerca de Él, escuchando sus palabras de amor y gracia: «Confiad, yo he vencido al mundo», y tú también serás conquistador, sí, más que conquistador por medio de aquel que te ama.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Moor
Título original: Pithy gems from Thomas Moor — 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Moor, publicado originalmente en Grace Gems.