Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El Espíritu Santo desciende como una paloma sobre Jesús

Incluso Cristo necesitó la unción del Espíritu Santo para su obra. Esa misma paloma divina debe descender sobre nosotros para que el reino de los cielos comience de verdad en nuestros corazones.

Incluso Cristo, con todo su poder divino, necesitó la unción del Espíritu Santo para ser apartado y preparado para la obra de su vida. Cuánto más nosotros, sus discípulos, necesitamos esa misma unción antes de ser verdaderamente apartados y capacitados para el servicio.

Hay también una rica sugerencia en la forma en que el Espíritu descendió. Muchos pensamientos tiernos se agrupan en torno a la paloma. Era la paloma lo que los más pobres tenían permiso de llevar al altar como ofrenda, en sustitución de un animal más costoso. La aparición de la paloma era uno de los anuncios y profecías de la primavera que se acercaba. Los judíos siempre recordaban a la paloma en relación con el descenso de las aguas del diluvio, cuando regresó al arca llevando la hoja de olivo; y ha llegado a ser, entre todas las naciones cristianas, al igual que la rama de olivo, un emblema de paz. Cristo también se refirió a la paloma como símbolo de mansedumbre e inocencia.

Todas estas asociaciones hicieron de la paloma la forma emblemática más adecuada para que el Espíritu Santo la asumiera al descender sobre Jesús. Porque Jesús vino a ser sacrificio por todos, aun por los más pobres. Vino como viene la primavera, trayendo vida a un mundo muerto. Vino trayendo un mensaje de paz desde el cielo para todo el que quiera abrirle la puerta. Y es semejante a la paloma en mansedumbre e inocencia.

Es esta misma Paloma divina la que debe descender sobre nosotros si el reino de los cielos ha de comenzar de verdad en nuestros corazones. Hasta que el Espíritu Santo nos haya sido dado y recibido por nosotros, no hay vida en nuestras almas ni poder en nosotros para la obra. Pero esta unción divina está prometida a todos los que verdaderamente se consagren a Cristo y crean en él. No aparece ante los ojos humanos ninguna visión de cielos abiertos ni de paloma descendiente; pero sobre toda escena de santa consagración a Cristo pende esta bendita realidad.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Spirit like a Dove

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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