Porciones diarias

El Espíritu Santo viene al alma siempre por el medio del evangelio

El Espíritu Santo nunca entra en el alma del pecador sino por el evangelio de la gracia. En la prueba, la tentación o el dolor, aferrarse al evangelio es aferrarse a la vida, pues sólo allí hay poder, salvación y consuelo.

El Espíritu Santo nunca entra en el alma de un pobre pecador sino por el medio del evangelio de la gracia de Dios. ¿Has considerado alguna vez este punto? Estás orando, tal vez, para que el Espíritu Santo te enseñe y sea en ti Espíritu de revelación, Recuerdo, Consolador, Instructor y Maestro. Pides sus dones, sus gracias y sus operaciones santificadoras; pero ¿has contemplado alguna vez estas gracias en conexión con el evangelio de Jesucristo? Ahora bien, si quieres que el Espíritu Santo venga a tu alma, debes asirte firmemente del evangelio; no debes huir de él hacia la ley o hacia ti mismo, sino mantenerlo firme, según el poder que has sentido y la fe viva que tienes en él.

Si, pues, eres probado, sigue asido al evangelio. Si Satanás te echa en su cedazo, sigue asido al evangelio. Si estás en el horno de la aflicción, sigue asido al evangelio. Si te llaman a vadear ríos de dolor, sigue asido al evangelio. Que no te arrebate Satanás, si alguna vez has sentido el poder y la preciousidad del evangelio, ni te aparte de él; asíte del evangelio, porque es tu vida. En efecto, ¿dónde más hallarás algo que convenga a tu caso si eres un pobre pecador tentado y probado? ¿Irás a la LEY, que sólo puede maldecirte y condenarte? ¿Irás a TI MISMO? ¿Qué es el yo? Un montón de ruinas. ¿Dónde, pues, irás? Al fin y al cabo has de venir al evangelio, si tu alma ha de ser salva y bendecida, y si has de experimentar las consolaciones del Espíritu Santo, que sólo puede bendecirte y consolarte.

Quiero, con la bendición de Dios, imprimir esta verdad vital en tu conciencia, para que no mires lejos del evangelio y, como dice Berridge, no "mires de reojo y escudriñes hacia otro lado", sino que mantengas tus ojos fijos en el evangelio; porque si lo crees, puede y salvará tu alma. ¿No dice el apóstol que es "poder de Dios para salvación a todo aquel que cree", de modo que no hay poder ni salvación en ninguna otra cosa? Nunca, pues, esperes poder, salvación o consuelo, sino en, por y mediante el Espíritu Santo predicando el evangelio en tu corazón.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: September 13

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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