El año devocional de Miller

El favor que endulza toda crítica injusta

Saber que Dios sonríe sobre nosotros nos libra del peso de la opinión del mundo. La bondad está al alcance de todos, y abre el corazón al favor divino.

Ciertamente vale la pena contar con el favor del Señor. Si sabemos que él sonríe sobre nosotros, poco importa lo que piense el mundo. La aprobación de Cristo endulza aun la más amarga de las críticas injustas. Fue muy consolador para María, cuando los discípulos hallaban falta en ella, escuchar a Jesús decir: «Buena obra ha hecho». Esta aprobación curó la herida que las palabras inadecuadas de los discípulos habían causado.

El hombre bueno obtiene el favor de Dios. Un hombre bueno es aquel que ama a Dios y hace su voluntad. La Escritura no dice un hombre grande, rico, fuerte o de alto rango. Si alguno de estos fuera el requisito, habría muchísimas personas que jamás podrían obtener el favor divino; pues no muchos somos grandes, ricos, fuertes o nobles. El requisito es ser «bueno». La bondad está al alcance de todos nosotros. Si solo somos buenos, poco importa nuestra condición en los demás aspectos.

El otro lado de este proverbio también es instructivo: «pero el Señor condena al hombre de perversos designios». De nuevo, no es la pobreza, ni la ignorancia, ni la condición común lo que pierde el favor del Señor, sino un corazón malo, lleno de engaño, intrigas y designios perversos contra otros. Si queremos el favor de Dios, debemos guardar un corazón sincero y puro.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - June 27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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