Hijos míos, considero probable que durante mis cincuenta años de pastorado aquí, cerca de 20.000 niños hayan pasado por nuestras escuelas dominicales. ¿Y dónde están ahora? Muchos están en la eternidad. Unos, esperamos, en el cielo; otros, tememos, en el infierno.
Durante mi pastorado he visto multitudes de niños que han crecido hasta ser el consuelo y la alegría de sus padres; y a otros quebrantar el corazón de sus padres con su mala conducta, y hacer bajar sus canas con tristeza al sepulcro. ¿A cuál de estas clases pertenecéis vosotros?
Imaginad cuáles serían los resultados
Imaginad cuáles serían los resultados si la Biblia se difundiera por toda la tierra, sus dictados se obedecieran en todas partes, y su espíritu se bebiera por doquier. No habría tiranía en el príncipe, ni rebeldía en el súbdito; no habría fraude ni violencia, ni injusticia ni opresión, ni guerra ni derramamiento de sangre.
En suma, si la Biblia fuera difundida universalmente, creída y obedecida, todo mal que hace del hombre un enemigo de otros y de sí mismo sería eliminado, y toda la familia de la tierra se armonizaría en orden y felicidad.
La enfermedad y el padecimiento
Los cristianos, como los demás, están expuestos a los ataques de la enfermedad y el padecimiento. «Noches de fatiga y meses de vanidad les están asignados.» Pero su religión los acompaña al aposento del enfermo, y es su enfermero, su compañero y su consolador: da paciencia en el día y cantares aun en la noche. ¡Cuán reconfortantes son sus consuelos, cuán gratos sus pensamientos, cuán resplandecientes sus esperanzas! Habla a los sufrientes de la fuente de sus pesares y les dice que todos proceden de su Padre celestial. Les recuerda... su sabiduría infalible, su amor infinito, su fidelidad inagotable, su presencia bondadosa en la escena del dolor, su designio misericordioso en cada corrección de su mano, y el desenlace dichoso en el que hará que todo termine.
Pueden soportar el encierro, porque Dios está con ellos. Sus horas no se vuelven pesadas y gravosas por el recuerdo de las escenas de jolgorio de las que han sido apartados, y de los entretenimientos a los que ya no tienen acceso. Su deleite ha venido con ellos; han traído consigo la copa de su placer, y pueden beberla en medio del languor de la enfermedad, como un cordial refrescante o un trago que reanima.
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: And where are they now?
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.