El «fuego de prueba», pues, no es cosa extraña que acontece solo a pocos de la familia del Señor, sino más o menos el lote señalado para todos. ¿No oímos al Señor decir a su Sion: «Te he escogido en el horno de la aflicción»? Todos, pues, los que son escogidos deben pasar por el horno de la aflicción, y todos conocen experimentalmente la prueba ardiente, pues por ella son hechos participantes de los sufrimientos de Cristo.
Pero esto es indispensable para ser participantes de su gloria. «Si padecemos con él, para que con él seamos glorificados». Así padecen con él, «para que cuando su gloria sea revelada, también vosotros os gocéis con gran gozo». Y este padecer con y por Cristo en el horno de la aflicción sazona el alma, la preserva de la corrupción, comunica salud, le da sabor y sazón, es una señal de interés en el pacto eterno, y es un sello de amistad y paz con Dios.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: January 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.