El año devocional de Miller

El gozo del Señor se comparte con todos

Dios se complace en vernos gozosos. El gozo cristiano nunca es egoísta, pues los dones recibidos se entregan para compartirse con quienes nada tienen preparado.

A Dios le agrada que disfrutemos la vida. No quiere que andemos con rostro adusto. El gozo es el ideal de la vida cristiana. Claro que debemos entristecernos cuando pecamos; pero una vez confesado el pecado, arrepentidos de verdad y hallada la misericordia, debemos secar nuestras lágrimas y alegrarnos. ¿Por qué no habremos de ser felices, si Dios nos ha perdonado, nos ha hecho sus hijos y nos ha asegurado la gloria eterna?

Pero nuestro gozo no debe ser egoísta. Cuando prosperamos, no debemos olvidar a los pobres. Cuando somos felices en nuestros hogares de amor, con círculos intactos, no debemos olvidar a las familias que están en dolor. Los bienes que Dios nos da no son para nosotros solos, sino para transmitirlos. Más bienaventurado es dar que recibir.

Los que todo lo guardan para sí, consumiendo manjares y bebidas dulces en su propia casa y en su propia mesa bien provista, sin pensar en los hambrientos de afuera, no son los hijos que Dios quiere que sean. La esencia misma de la vida cristiana es la desinteresada generosidad.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - September 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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