Tesoros de Spurgeon

El gozo que florece en medio de la aflicción

El creyente puede regocijarse aun en la más profunda angustia, porque la presencia de Jesús transforma hasta la muerte en dulzura.

¡Cantan mejor en sus jaulas!

«En Él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado» Salmo 33:21

Los cristianos pueden regocijarse aun en la más profunda angustia. Aunque la aflicción los rodee, siguen cantando. Como muchas aves, ¡cantan mejor en sus jaulas!

Las olas pueden cubrirlos, pero sus almas pronto suben a la superficie y ven la luz del rostro de Dios.

En tiempos de angustia, la presencia del Hijo de Dios en el horno de fuego con él llena su corazón de gozo.

Está enfermo y sufriendo, pero Jesús lo visita y le prepara su cama.

Está muriendo, pero Jesús lo abraza y exclama: «No temas, amado; morir es ser bienaventurado. Las aguas de la muerte tienen su manantial en el cielo. No son amargas, son dulces como el néctar, porque fluyen del trono de Dios».

Mientras el santo que parte avanza por la corriente y las olas se arremolinan a su alrededor, la misma voz resuena en sus oídos: «No temas, yo estoy contigo. No desmayes, yo soy tu Dios».

Cuando se acerca a las fronteras de lo infinitamente desconocido, Jesús dice: «No temas, es el buen placer de tu Padre darte el reino».

Así, fortalecido y consolado, el creyente no teme morir. No, incluso está dispuesto a partir, pues desde que ha visto a Jesús como la estrella de la mañana, anhela contemplarlo como el sol en su fuerza. «Deseo partir y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor» Filipenses 1:23.

¡En verdad, la presencia de Jesús es todo el cielo que deseamos!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Treasures — They sing best in their cages!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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