Jesús fue un maestro muy sabio. No usaba ilustraciones refinadas que el pueblo común no entendiera, sino que tomaba imágenes cuyo significado era claro para todos: los lirios, las aves, las hojas, la vid, la gallina y sus polluelos.
La ilustración aquí tomada de la naturaleza es muy sencilla. El agricultor que guardara su trigo en la segura y seca granera, temiendo que sembrado en el campo se pudriera y muriera, cometería un grave error. Lo correcto es sembrar en la tierra el grano que se desea conservar y multiplicar de la mejor manera. Parece que se desperdicia, que se pierde, que se echa fuera; pero así es como se multiplica. Tiene que morir para vivir. Esta es la ley de la vida.
Nuestro Señor quiso enseñar que el único camino para ser glorificado era entregar su vida. Pudo haberse salvado de la cruz; su sacrificio fue voluntario. Pero si se hubiera salvado, ¿qué habría sucedido? Habría eludido el sufrimiento, pero las almas no se habrían salvado y ninguna iglesia alabaría hoy su nombre. En cambio, muriendo, produjo bendición para el mundo. Del único grano precioso caído en tierra en el Calvario ha brotado una cosecha gloriosa, cuyo fruto pleno no se conocerá hasta que todos los redimidos sean reunidos en el hogar.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - October 2
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.