Perlas de Spurgeon

El hombre ama el pecado y huye de la luz

El hombre, muerto e indisuesto por naturaleza, no puede acercarse a Dios por sí mismo; es Dios quien debe acudir al hombre, pues ninguno viene al Hijo si el Padre no lo atrae.

El hombre no está dispuesto a renunciar al pecado, porque lo ama demasiado. No está dispuesto a ser hecho santo, porque no tiene deseo alguno de las cosas espirituales. Dios, entonces, debe acercarse al hombre, pues ¿cómo puede el hombre, estando naturalmente muerto y naturalmente indispuesto, acercarse alguna vez a Dios? «La luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz, por temor a que sus obras sean expuestas.» Juan 3:19-20

Ningún alma no elegida acudió jamás a Jesús. «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió.» Juan 6:44

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — Man is unwilling to give up sin—for he loves it too

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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