Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El homenaje de los magos al Rey recién nacido

El nacimiento de Jesús reúne ángeles y magos venidos de lejos para adorarlo. Lleva a contar cualquier sacrificío como pequeño con tal de hallar a Cristo, la perla de gran precio.

¡Aquel fue el nacimiento más admirable que jamás ocurrió en este mundo! No es extraño que lo acompañaran tantos acontecimientos notables, que los ángeles descendieran para anunciarlo y entonar su cántico de gozo, y que hombres sabios vinieran de lejos para rendirle su homenaje. ¡Era el Hijo de Dios encarnado, quien durmió su primer sueño en el pesebre de Belén!

Este es un misterio tan grande que no podemos comprenderlo del todo. Sin embargo, sabemos que el mismo que entonces se hizo carne había estado desde la eternidad con Dios, que Él era Dios, que todas las cosas fueron hechas por Él, y que en Él estaba la fuente de toda vida y toda bendición.

Que naciera un niño no era algo extraño; un niño nace en este mundo con cada latido del corazón. Que un niño naciera en un establo no era un suceso extraordinario en aquel país. Pero cuando recordamos quién fue el que se hizo carne aquella noche, nos encontramos ante el prodigio más estupendo de todas las edades.

Ciertamente deberíamos acercarnos con los pastores y los magos para rendir nuestro homenaje en la cuna de este mismo y glorioso Niño Rey. Los magos recorrieron cientos de millas para hallar a Cristo. El viaje fue difícil y peligroso, y muy costoso. De la misma manera, no deberíamos considerar ningún esfuerzo ni sacrificio demasiado grande para encontrar a Cristo. Deberíamos estar dispuestos a viajar miles de millas, si fuera necesario, para hallarlo. Él es la perla de gran precio, y seremos ampliamente recompensados por nuestra búsqueda, aunque nos cueste la pérdida y el sacrificio de todas las cosas, y aunque incluso tengamos que entregar la vida para ganarlo.

Notemos también que no siempre son los que están más cerca de Cristo los que primero ven su gloria. Él nació precisamente entre los judíos, pero nadie salió de Jerusalén para adorarle. ¿Acaso ha de ser así con nosotros? ¿Perderemos la bendición de ver al Salvador que está tan cerca?

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Homage

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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