Pensamientos vespertinos

El horno de la aflicción es el lugar donde Dios nos escoge

Toda aflicción que proviene de Dios se remonta a su elección eterna y soberana, revelando en la senda del dolor las bendiciones que no se hallan en ningún otro camino.

¿Con qué está conectada la voluntad divina expresada en estas palabras respecto a las aflicciones del creyente? ¿Con las circunstancias del tiempo? ¡Oh, no! La circunstancia dolorosa, la aflicción pesada, está unida a la gran y gloriosa doctrina de la elección eterna, soberana e incondicional de su pueblo. Fueron escogidos en el horno, escogidos en él antes de todos los tiempos, escogidos en él desde la eternidad, cuando Él puso su corazón en ellos y entró con ellos en un pacto eterno. Rastrear así cada aflicción que viene de Dios hasta su elección eterna, verla en el pacto de la gracia y ligada a su propósito salvador, coloca la dispensación más oscura de su providencia bajo una luz llena de consuelo.

Hay otro pensamiento igualmente bendito en el pasaje. Te he escogido, ¿en qué? ¿En la prosperidad? No. ¿En el día luminoso del verano? No. ¿En senderos llanos y floridos de comodidades mundanas? No. Te he escogido en el horno de la aflicción. ¿Es esto según nuestros pobres conceptos de amor y ternura? ¡Oh, no! Si se nos hubiera dejado elegir nuestro propio camino, habría sido muy distinto; jamás habríamos pensado en la aflicción como fuente de bendición. Pero los pensamientos de Dios son más altos que nuestros pensamientos, y sus caminos, más altos que nuestros caminos.

La senda de la aflicción por donde camina el creyente es la senda del propio nombramiento de Dios; y andando en ella, entra en posesión de bendiciones ricas y variadas que no se hallan en ninguna otra. El joven cristiano, recién puesto en camino, lo olvida con frecuencia: a sus ojos todo parece hermoso, y el amor de sus desposorios es el único tema de su corazón. No piensa que lo que ahora es tan hermoso pronto cambiará, que el mar de verano será azotado por olas airadas y que la frágil barca será sacudida de una ola a otra. Por eso es tan necesario mantener siempre a la vista esta verdad: por muchas tribulaciones debemos entrar en el reino. La palabra de Dios es clara y decisiva: Haré pasar a la tercera parte por el fuego, y los refinaré como se refina la plata. En el mundo tendréis tribulación, pero en mí tendréis paz. Es el camino que yo he ordenado, el sendero que yo mismo he recorrido, dejándoos ejemplo para que sigáis mis pisadas. Y así enseñaron sus apóstoles, confirmando a los discípulos y exhortándolos a perseverar, recordándoles que por muchas tribulaciones es preciso entrar en el reino de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - August 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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