En todo asunto hay un lado luminoso, así como un lado oscuro. Raquel estaba abrumada por el dolor de su propio parto y muerte; Jacob, aunque lloraba la pérdida de la madre, podía ver la misericordia en el nacimiento del hijo. Es bueno para nosotros si, mientras la carne se lamenta por las pruebas, nuestra fe triunfa en la fidelidad divina. El león de Sansón produjo miel, y así también nuestras adversidades, si se consideran debidamente. El mar tempestuoso alimenta a multitudes con sus peces; el bosque silvestre florece con hermosas florecillas; el viento tempestuoso ahuyenta la pestilencia, y la helada mordaz afloja la tierra. Las nubes oscuras destilan gotas brillantes, y la tierra negra hace crecer flores alegres. Una veta de bien se halla en toda mina de mal.
Los corazones tristes tienen una habilidad singular para descubrir el punto de vista más desfavorable desde el cual mirar una prueba; si hubiera un solo pantano en el mundo, pronto estarían sumidos en él hasta el cuello; y si hubiera un solo león en el desierto, oirían su rugido. En todos nosotros hay un matiz de esta miserable necedad, y tendemos, a veces, como Jacob, a clamar: «Todas estas cosas están contra mí». El modo de vivir de la fe es echar toda ansiedad sobre el Señor, y luego esperar buenos resultados de las peores calamidades. Como los hombres de Gedeón, la fe no se inquieta por el cántaro roto, sino que se regocija de que la antorcha brille con más fuerza. De la áspera concha de la dificultad, ella extrae la rara perla del honor; y de las profundas cuevas oceánicas de la angustia, ella alza el coral inapreciable de la piadosa experiencia. Cuando su marea de prosperidad retrocede, halla tesoros escondidos en las arenas; y cuando su sol de deleite se pone, dirige su telescopio de esperanza hacia las promesas estrelladas del cielo. Cuando la misma muerte aparece, la fe señala la luz de la resurrección más allá del sepulcro, haciendo así que nuestro Benoni moribundo sea nuestro Benjamín viviente.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: March 8 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.