¡He ahí tu madre! «Entonces dijo al discípulo: ¡He ahí tu madre!». Juan 19:27 Pasamos ahora a considerar la segunda palabra memorable e instructiva de nuestro Señor Jesucristo sobre la cruz, contenida en este pasaje. En ella nos ha dejado un modelo excelente para el cumplimiento de nuestros «deberes relativos». Bien puede decirse que el evangelio forma los mejores esposos y esposas, los mejores padres e hijos, los mejores amos y siervos del mundo, pues los provee de los preceptos más excelentes y les propone los mejores ejemplos. Aquí tenemos el modelo de Jesucristo presentado a todos los hijos piadosos para su imitación, enseñándoles cómo conducirse hacia sus padres, conforme a las leyes de la naturaleza y de la gracia. Cristo no solo estuvo sujeto y obediente a sus padres mientras vivió, sino que manifestó su tierno cuidado incluso mientras colgaba en los tormentos de la muerte sobre la cruz. «Entonces dijo al discípulo: ¡He ahí tu madre!»
Fuente y atribución
Autor original: John Flavel
Título original: Choice excerpts from John Flavel's The Fountain of Life — 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Flavel, publicado originalmente en Grace Gems.