Una vida que resplandece

El mensaje que cada vida debe proclamar

Cada vida que aprende de Dios y proclama su mensaje, aun con una sola palabra, añade bendición y hermosura al mundo.

«He aquí sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz». Nahum 1:15.

Cada uno debe proclamar su propio mensaje. Aunque sea una sola palabra, bendecirá la tierra.

Si tan solo una de las flores que florecen en los días de verano en los campos y los jardines se hubiera negado a florecer, ocultando su pequeño regalo de hermosura, el mundo sería más pobre y menos bello.

Si tan solo una de las innumerables estrellas de los cielos se hubiera negado a brillar, manteniendo su pequeño rayo encerrado en el corazón, las noches serían un poco más oscuras de lo que son.

Y cada vida humana que no logra oír su mensaje ni aprender sus lecciones, o que no lo proclama, manteniéndolo encerrado en el silencio del corazón, deja esta tierra un poco más pobre. Pero cada vida, aun la más humilde, que aprende de Dios y luego proclama su mensaje, añade algo a la bendición y la hermosura del mundo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: SPEAK OUT THE MESSAGE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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