Su mente está en las cosas terrenales. Filipenses 3:19 Esta es una descripción concisa, enérgica y exacta del hombre mundano. Su deseo supremo, sí, exclusivo, su fin y su propósito, es conseguir todo lo que pueda del mundo y disfrutarlo todo lo que pueda. No piensa en otra cosa, ni desea otra cosa. Sus esperanzas y temores, sus gozos y tristezas, sus deseos y temores —todo es de la tierra, terreno. La mente mundana tiene un respeto y un deseo exclusivos por las posesiones y los goces terrenales. Hace del mundo el objeto supremo de búsqueda y la fuente principal de disfrute. Esto se manifiesta de diversas maneras: amor al placer en uno; avaricia en otro; ambición en un tercero; deseo excluyente en el hogar, en otro. Si un cristiano profesante participa de este espíritu, es un mundano. Si parece uno cuyo fin supremo es ser rico y feliz en la tierra; si parece estar siempre empeñado en aumentar sus riquezas y multiplicar sus comodidades; si parece un hombre enteramente ocupado en disfrutarse a sí mismo aquí en la tierra —es un hombre mundano. ¡Debes resistir la influencia invasora, absorbente y destructiva del mundo en todas sus muchas formas fascinantes! Considera que tienes un alma que salvar, un infierno que evitar, un cielo que obtener!
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: Encroaching, absorbing, and destructive!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.