Si consideramos la obra del Espíritu en el corazón, veremos cómo, en todos sus sagrados tratos y movimientos llenos de gracia, emplea invariablemente la verdad como su gran instrumento. ¿Traspiesa y hiere? Es por la verdad; pues «la espada del Espíritu es la palabra de Dios», y eso sabemos que es «la palabra de verdad». Si misericordiosamente sana, si benignamente bendice, es aún por medio de la verdad; pues la promesa es: «Pero cuando venga el Espíritu de verdad, os guiará a toda verdad.» Y cuando así viene, es como Consolador, conforme a aquellas palabras llenas de gracia: «Mas cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí.»
En efecto, si miramos al nuevo hombre de gracia que el bendito Espíritu engendra y hace nacer en el corazón, veremos que todos sus miembros y facultades están formados y adaptados a una recepción viva de la verdad. Así como el ojo está adaptado a la luz; el oído al sonido; los pulmones al aire puro que los llena con cada aliento; el corazón a la sangre vital que impulsa por cada arteria palpitante, así el nuevo hombre de gracia está hecho y adaptado a la verdad de Dios. Y así como estos órganos vitales desempeñan sus peculiares funciones sólo al recibir las impresiones que estos agentes externos producen en ellos, así los órganos del nuevo hombre de gracia sólo actúan conforme la verdad se imprime en ellos por el poder del bendito Espíritu. ¿Tiene, pues, el nuevo hombre de gracia ojos? Es para ver la verdad (Ef. 1:18, 19). ¿Tiene oídos? Es para oír la verdad (Isa. 55:3; Luc. 9:44). ¿Tiene manos? Es para asir y abrazar la verdad (Prov. 4:13; Isa. 27:5; Heb. 6:18). ¿Tiene pies? Es para que ande en la verdad (Sal. 119:45; Luc. 1:6; 3 Jn. 4). ¿Tiene boca? «Abre tu boca, y yo la llenaré.» Es para que se alimente de la verdad, de la verdad viviente, sí, de su carne que es la verdad misma (Juan 6:35, 14:6).
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: April 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.