Cristo realizó este milagro sin ruido ni ostentación. No dijo nada para llamar la atención sobre lo que iba a hacer. Las personas que estaban a su alrededor no se enteraron de la obra maravillosa que había realizado. Así obra también hoy. Él no está en la tempestad, ni en el terremoto, ni en el torbellino; sino en la «apacible y delicada voz». Su reino entra en los corazones, no con demostración ni aparato, sino silenciosamente, sin ostentación. La vida corrompida es transformada, por su obra, en pureza moral, y sin embargo nadie vio cómo se realizó el cambio ni la mano que lo obró. En silencio llega la ayuda en las horas de necesidad; en silencio descienden las respuestas a la oración; en silencio entran y salen los ángeles.
También es significativo que «los siervos que habían sacado el agua lo sabían». Quienes trabajan con Cristo son admitidos en la cámara interior donde se descorre el velo de la omnipotencia. La lección es muy sencilla y hermosa. Cristo toma en su confianza a quienes le sirven; y ya no los llama siervos, sino amigos. Quienes hacen la voluntad de Cristo conocen su doctrina, y ven sus maneras de obrar. Si quisiéramos ver el poder y la gloria de Cristo, debemos entrar de todo corazón en su servicio. Muchas veces es en los caminos más humildes, y por las sendas del servicio abnegado y modesto, donde aparece la mayor parte de su gloria.
El maestresala no sabía de dónde venía el vino; ¿no es así muchas veces con nosotros? Las personas no saben de dónde provienen las bendiciones que se deslizan con tanta suavidad en sus corazones. Muchos cristianos atribulados se arrodillan a orar con gran temor, oprimidos por el sentido de su necesidad, y se levantan con un gozo nuevo y rico en el corazón, sin saber de dónde vino aquella dulce y extraña bendición. Bebemos las copas que Dios llena para nosotros con celestial dulzura, recibimos los dones que nos son traídos desde el mismo trono, y, sin embargo, muchas veces no sabemos de dónde provienen estas cosas, ni reconocemos la presencia divina que obra tan cerca de nosotros.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Silent Change
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.