Perlas de Spurgeon

El predicador y la campana: solo el Espíritu hace sonar la palabra

Así como una campana necesita quien la haga sonar, el predicador depende del Espíritu divino para hablar con poder.

La campana del campanario puede estar bien colocada, bien labrada y del metal más sonoro, pero permanece silenciosa hasta que el campanero la hace hablar. De igual modo, el predicador no tiene capacidad alguna para dar vida a los muertos en el pecado, ni de consuelo para los santos vivos, a menos que el divino Espíritu le dé un tirón lleno de gracia y lo mueva a hablar con poder. De ahí la necesidad de orar, tanto por el predicador como por los oyentes.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — The bell in the steeple may be well hung, fairly

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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