La gloria ya estaba allí antes; había permanecido dormida en su humilde vida humana a lo largo de aquellos años silenciosos de trabajo y servicio en Nazaret; pero ahora se manifestó por primera vez. Este fue el primer resplandor de la majestad divina ante los hombres. Conviene notar también que fue en un sencillo acto de amable consideración hacia un hogar afligido donde esa gloria se manifestó por primera vez. Cristo no esperó alguna gran ocasión, sino que derramó los primeros destellos de su manifestación divina sobre esta escena sencilla y cotidiana. Cabe destacar, además, que fue en medio del gozo y la fiesta donde brillaron los primeros rayos de esa gloria. Así vemos que la gloria de Cristo era el resplandor del amor.
Seguimos adelante y encontramos la misma gloria ardiendo cada vez con mayor intensidad, hasta que al fin va a su cruz, manifestando en un solo gran acto el asombroso esplendor del amor de Dios por el mundo. No es de extrañar que sus discípulos creyeran en él al ver este milagro en Caná. Fue un destello de divinidad que fulguró desde su humilde forma y obró la señal maravillosa.
Conviene notar también, antes de dejar la historia de este primer milagro, que la transformación del agua en vino fue un símbolo apropiado de toda la obra de Cristo en este mundo. No tenemos más que mirar a nuestro alrededor y recorrer los siglos cristianos para ver la misma gloria resplandeciendo por doquier, la misma transformación llevándose a cabo de manera continua. Dondequiera que llega el evangelio, se obra un cambio maravilloso. El desierto se hace florecer como un huerto. Las vidas más perdidas son tocadas y transfiguradas en belleza espiritual. ¿Quién que contemple el milagro perpetuo del cristianismo en el mundo puede negarse a creer en Cristo? Ningún credo vacío podría producir tales resultados. ¡Hay una vida en el cristianismo que vivifica y transforma todo lo que toca!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The First Miracle
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.