¡Qué nombre tan hermoso para llamarse a sí misma! Una sierva es alguien que se dedica al servicio de otro. Una joven es sierva del Señor cuando se entrega a Él y luego vive toda su vida solo para agradarle y servirle. Esto no siempre significa que deba abandonar su hogar y las comodidades de la vida en su propio país para ir como misionera a una tierra pagana. A veces puede significar eso. Lo ha significado para cientos de otras jóvenes cristianas a lo largo de los años. Pero para la mayoría de las jóvenes significa servir a Cristo y vivir para Él, simplemente en la vida ordinaria de cada día.
Hay muchísimas maneras de servir a Jesús.
1. Una es obedeciéndole siempre. Le servimos siempre que estamos atentos a su voz y le seguimos con prontitud. Él dice: "Si me amáis, guardad mis mandamientos."
2. Otra manera es haciendo todo lo posible para ganar amigos para Él, logrando que otras personas le amen y le sirvan. Una niña es sierva de Cristo cuando procura que otras niñas vengan a la escuela dominical.
3. Y otra manera más es haciendo toda la bondad que podamos a otros, en su nombre.
Cuando Jesús estaba en la tierra como hombre, algunas mujeres dejaron sus hogares y le seguían, sirviéndole. Es probable que le hicieran garments, le prepararan la comida y le brindaran toda pequeña atención personal que pudieran. Ese fue un privilegio muy dulce. Sin duda, si Él estuviera aquí ahora, muchas nobles jóvenes y mujeres harían lo mismo. Él no está aquí en forma humana; pero nos ha dicho que si hacemos estas mismas bondades aun al más pequeño y humilde de sus amigos que estén en necesidad, es lo mismo que si se las hiciéramos a Él. Así que no es difícil ser sierva de Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Lowly Service
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.