Mañana y noche

El propósito eterno de Dios en la salvación

Así como la sabiduría divina gobierna la creación y la providencia, también rige con un plan firme la obra de la gracia y la salvación.

Nuestra creencia en la sabiduría de Dios supone y exige que Él tenga un propósito y un plan establecidos en la obra de la salvación. ¿Qué habría sido la creación sin su diseño? ¿Hay algún pez en el mar, o ave en el aire, que haya sido dejado al azar en su formación? No; en cada hueso, coyuntura y músculo, tendón, glándula y vaso sanguíneo, se advierte la presencia de un Dios que obra todas las cosas según el diseño de su infinita sabiduría. ¿Y estará Dios presente en la creación, rigiendo sobre todo, y no en la gracia? ¿Tendrá la nueva creación un libre albedrío voluble que la presida, cuando el consejo divino rige la antigua creación?

¡Mira la providencia! Sabemos que ni un gorrión cae a tierra sin vuestro Padre. Aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Dios pesa en balanzas los montes de nuestro dolor, y en platos los collados de nuestra tribulación. ¿Y habrá un Dios en la providencia y no en la gracia? ¿Será la cáscara ordenada por la sabiduría, y la almendra dejada al ciego azar? ¡No! Él conoce el fin desde el principio. Ve en su lugar señalado, no solo la piedra angular que ha puesto en hermosos colores, en la sangre de su amado Hijo, sino que contempla en su posición ordenada a cada una de las piedras escogidas, sacadas de la cantera de la naturaleza y pulidas por su gracia. Él ve el todo, de esquina a cornisa, de base a techo, de cimiento a pináculo. Tiene en su mente un conocimiento claro de cada piedra que será colocada en su espacio preparado, de cuán vasto será el edificio y de cuándo será traída la piedra final entre gritos de "¡Gracia, gracia a ella!"

Al final, se verá con claridad que en cada vaso escogido de misericordia, Jehová hizo con los suyos lo que quiso; y que en cada parte de la obra de la gracia, Él llevó a cabo su propósito y glorificó su propio nombre.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: August 2 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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