"Y sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que le aman, los que son llamados conforme a su propósito." Romanos 8:28
La providencia es el gobierno de Dios sobre el universo.
La providencia es ese designio poderoso...
que comenzó antes de que naciera el tiempo;
que abarca los anales de otros mundos además del nuestro;
que incluye la historia de los ángeles, los hombres y los demonios.
La providencia comprende todo el conjunto de acontecimientos que han tenido lugar desde la formación de la primera criatura, hasta el último instante del tiempo, con todas las tendencias, razones, conexiones y resultados de las cosas.
La providencia abarca la existencia separada de cada individuo, con la continuación y la influencia del todo, en un solo plan armonioso.
Casi a cada paso nos desconcertamos ante los profundos e insondables misterios de la providencia.
¡Cuán a menudo es Jehová, en sus tratos con nosotros, un Dios que se esconde! ¡Cuán a menudo se envuelve en nubes y sigue su camino sobre las aguas, donde no podemos ver sus andanzas ni rastrear sus huellas!
¡Cuántas de sus dispensaciones son inexplicables, y cuántos de sus juicios son insondables para la corta medida de nuestra razón!
Pero todo cuanto ahora no sabemos, lo sabremos después.
Lo torcido será enderezado, las nubes de tinieblas se dispersarán, y toda su conducta hacia nosotros quedará colocada en la amplia luz de la eternidad.
Veremos cómo todos los variados, numerosos y aparentemente opuestos acontecimientos de nuestra historia se combinaban en un solo propósito gracioso de misericordia, que era perfectamente sabio en todas sus combinaciones.
Delicioso, sumamente delicioso, será recorrer nuestro sinuoso y a menudo sombrío camino, y discernir en cada cambio y en cada recodo la razón del suceso y la sabiduría de Dios.
Delicioso será discernir la influencia que todas nuestras circunstancias temporales, todas nuestras decepciones, pérdidas y perplejidades, tuvieron sobre nuestra felicidad permanente y celestial. ¡Cuánta sabiduría, poder, bondad y fidelidad divinas presentará nuestra breve y sencilla historia, y qué fervor arrebatado dará el descubrimiento al cántico de alabanza que entonaremos delante del trono de Dios y del Cordero!
Toda la miseria
El pecado es, en sí mismo, un mal de enorme magnitud.
Como cometido contra un Ser a quien estamos bajo la infinita obligación de amar, servir y glorificar, debe participar de infinitos grados de demérito.
El pecado introduce el reinado de la confusión y la miseria.
Toda la miseria que hay o habrá jamás en la tierra, o en el infierno, es resultado del pecado.
El pecado es el mayor mal, el único mal en el universo.
El pecado es lo opuesto y el enemigo de Dios. El pecado es el contraste de todo lo que es puro y glorioso en sus atributos divinos y sus perfecciones inefablemente bellas; y como tal es aquello que él no puede sino odiar con un odio perfecto.
El pecado es lo contrario de la santidad, y por tanto el enemigo de la felicidad.
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: One gracious purpose of mercy!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.