El reino de Dios estaba entre los judíos, o más bien dentro de algunos de ellos. Era un reino espiritual, establecido en el corazón por el poder de la gracia divina. Obsérvese cómo había sido con los pecadores en tiempos pasados, y en qué estado los hallaron los juicios de Dios de los que habían sido advertidos.
Aquí se muestra cuán terrible será la sorpresa que esta destrucción representará para los que viven en seguridad y sensualidad. Así será en el día en que el Hijo del Hombre sea revelado. Cuando Cristo vino a destruir a la nación judía mediante los ejércitos romanos, esa nación se hallaba en un estado de falsa seguridad como el que aquí se describe.
De la misma manera, cuando Jesucristo venga a juzgar al mundo, los pecadores serán hallados completamente despreocupados; pues, del mismo modo, los pecadores de toda época siguen con seguridad en sus caminos de maldad, y no se acuerdan de su fin. Pero dondequiera que se encuentren los impíos, marcados para la ruina eterna, allí los hallarán los juicios de Dios.
Lucas 18
La parábola de la viuda importuna (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 17:20-37
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.