Palabras diarias para los peregrinos de Sion

El resplandor del fuego en la noche del alma

En las estaciones oscuras del alma, el Señor manifiesta su presencia como fuego flameante, y la palabra de verdad resplandece como única luz que guía hasta él.

Aquí hay una alusión a la columna de nube que reposaba sobre el tabernáculo. Era como nube de día, pero como columna de fuego de noche. La razón es evidente. De día, la nube y el humo eran suficientemente visibles; pero no así en la noche. En la noche, pues, era una columna de fuego, para que la presencia del Señor pudiera verse con claridad. Visto espiritualmente, esta noche puede significar estaciones oscuras en el alma; pues hay noche así como día en la experiencia de los santos de Dios. Cuando se hallan en estas estaciones oscuras, necesitan manifestaciones más claras y luminosas de la presencia del Señor que cuando caminan en la luz del día. Así, este «resplandor de fuego flameante de noche» puede representar el brillar de la presencia del Señor más clara, plena y manifestada, la aplicación más viva y poderosa de su palabra al corazón; las evidencias más luminosas y las marcas más claras que él da de su favor, las cuales, comparadas con la nube, son como el resplandor de un fuego flameante. Es la misma presencia de Dios y la misma gloria que en la columna de nube; pero esa presencia y esa gloria se ven de manera más conspicua, dando luz en estaciones de oscuridad.

El resplandor de un fuego flameante de noche puede también representar la luz resplandeciente de la palabra de verdad, de la que se habla como «una lámpara que resplandece en lugar oscuro» (2 Pedro 1:19). ¡Cuán a menudo, cuando la mente está oscura y las evidencias veladas, no se ve otra cosa sino el claro resplandor de la palabra de verdad, a la cual el alma vuelve sus ojos como su única luz guía! «Tu palabra», dice David, «es lámpara a mis pies, y lumbrera a mi camino.» A menudo llegamos a situaciones en que hemos de mirar fuera de nosotros al claro resplandor de la verdad en la palabra de Dios; pues hay oscuridad en todas partes; y a esa luz hemos de mirar y esperar, a veces desde lejos y por largo tiempo, hasta que esa palabra se acerca y empieza a brillar en el corazón.

Pero con esa luz resplandeciente, al acercarse y derramar sus rayos y haces consoladores, llega a su tiempo la presencia y la gloria de Dios. Así, fijar el corazón en la palabra de promesa y esperar su cumplimiento, es caminar por fe y no por vista. Así, para Abraham la palabra de promesa fue de día una nube; pero cuando «un horror de grande oscuridad cayó sobre él», la misma palabra de promesa, como palabra de un Dios del pacto, fue como una lámpara ardiente que pasó entre las piezas de los sacrificios ofrecidos (Génesis 15:17).

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: February 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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