«Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de gozo en tu presencia, y de deleites eternos a tu diestra». Salmo 16:11
Este es un secreto maravilloso que todos deberíamos aprender: no pensar tanto en el trabajo y la dureza del camino, sino mirar más allá hacia la gloria del final. No importa cuán áspero sea el camino, si al final nos conduce a nuestro hogar celestial.
Muchos de nosotros vivimos preocupados a lo largo de esta vida, manteniendo los ojos siempre caídos sobre el sendero que pisamos. Vemos todas las pruebas, las dificultades y los desalientos, pero nunca alzamos los ojos para ver las alegrías y las bendiciones que nos esperan en el cielo.
Deberíamos aprender este secreto de la vida, el que hizo a Cristo mirar más allá de la vergüenza y el dolor de su cruz, y ver solamente la gloria que estaba delante. Aprende a levantar la mirada hacia el cielo. Piensa en sus gozos eternos y en su bienaventuranza, hasta que las pruebas de la tierra se desvanezcan en el resplandor, y sus pesares y pérdidas queden olvidados en la esperanza de la gloria.
«Fijemos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de él soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de Dios». Hebreos 12:2
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: We ought to learn this life-secret!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.