Esta parábola contenía una enseñanza tan importante, que todos cuantos eran capaces de oír estaban obligados a prestarle atención. Hay muchas cosas que nos interesa conocer; y si no entendemos las verdades más claras del evangelio, ¿cómo aprenderemos las más difíciles?
Nos ayudará a valorar los privilegios que disfrutamos como discípulos de Cristo, si consideramos seriamente el estado deplorable de todos cuantos carecen de tales privilegios.
En el gran campo de la iglesia, la palabra de Dios es dispensada a todos. De los muchos que oyen la palabra del evangelio, pocos la reciben de manera que den fruto. Muchos se conmueven con la palabra por el momento, y sin embargo no reciben ningún provecho duradero. La palabra no deja impresiones permanentes en la mente de los hombres, porque sus corazones no están debidamente dispuestos para recibirla. El diablo anda muy ocupado entre los oidores descuidados, como las aves del cielo van devorando la semilla que queda sobre la tierra. Muchos persisten en una profesión estéril y falsa, y descienden al infierno. Las impresiones que no son profundas no duran. Muchos no se ocupan de la obra del corazón, sin la cual la religión no es nada.
Otundos son impedidos de aprovechar la palabra de Dios por la abundancia del mundo. Y quienes tienen poco del mundo, pueden aun así arruinarse indulgiendo al cuerpo. Dios espera y requiere fruto de quienes gozan del evangelio: una disposición de ánimo y gracias cristianas ejercitadas diariamente, deberes cristianos cumplidos con fidelidad.
Miremos al Señor, para que por su gracia recreadora nuestros corazones lleguen a ser buena tierra, y la buena semilla de la palabra produzca en nuestras vidas aquellas buenas palabras y obras que son por Jesucristo, para alabanza y gloria de Dios Padre.
Otras parábolas (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Mark 4:1-20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.