El Señor tiene todavía todos los corazones en sus manos, y a veces dirige la prudencia de los sabios del mundo, de manera que refrene a los perseguidores. El sentido común nos dice que seamos cautelosos, mientras que la experiencia y la observación muestran que el éxito de los fraudes en materia de religión ha sido muy breve. El oprobio por Cristo es un verdadero ascenso, pues nos hace conformes a su modelo y útiles a su interés. Ellos se regocijaron en ello. Si sufrimos el mal por hacer el bien, con tal de que lo suframos bien y como debemos, oughtemos regocijarnos en aquella gracia que nos permitió hacerlo así. Los apóstoles no predicaban a sí mismos, sino a Cristo. Esta era la predicación que más ofendía a los sacerdotes. Pero predicar a Cristo debe ser el oficio constante de los ministros del evangelio: a Cristo, y a este crucificado; a Cristo, y a este glorificado; nada aparte de esto, sino lo que tenga referencia a él. Y cualquiera que sea nuestra posición o rango en la vida, debemos procurar darlo a conocer y glorificar su nombre.
Capítulo 6
El nombramiento de los diáconos (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 5:34-42
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.