Perlas de Spurgeon

El silencio culpable ante la blasfemia

Ante la blasfemia, el silencio cómplice preocupa más que la severidad; la fidelidad a la conciencia y a Dios debe primar.

Siempre temo que, cuando oigo blasfemar el nombre de Dios, mi silencio culpable me haga cómplice del blasfemo. Una reprensión no necesita ser, ni debe ser, descortés, irrespetuosa ni excesivamente severa; pero me temo que hoy en día no corremos tanto peligro de equivocarnos por nuestra dureza como por no ser fieles a nuestra conciencia y a nuestro Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — I am always afraid lest, when I hear God's name

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura