Perlas devocionales de George Everard

El tierno cuidado de Dios por cada redimido

Reflexión sobre el cuidado particular e individual de Dios por su pueblo redimido, cuyo nombre está grabado en las manos heridas por los clavos.

(George Everard, «El cuidado solícito de Dios por su pueblo redimido», 1885) «¿No se venden dos gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin la voluntad de vuestro Padre. Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Así que no temáis; vosotros valéis más que muchos gorriones». Mateo 10:29-31

Aprendemos en este pasaje la particularidad y la individualidad del cuidado de Dios. Los mismos gorriones, abatidos a miles en Palestina, son recordados por Él. Ni uno solo es olvidado. ¡Cuán queridos son entonces para Su corazón Su propio pueblo redimido! Elegidos por el Padre, redimidos por Su Hijo, renovados por Su Espíritu — son las ovejas de Su prado, Sus propios hijos amados — tan cercanos y queridos para Él como la niña de Su ojo.

Ni la individualidad ni la ternura del cuidado de Dios son menores ahora que en tiempos pasados. El Buen Pastor conoce a cada una de Sus ovejas por nombre — y nuestro Padre celestial tiene un lugar en Su corazón para cada uno de Sus hijos redimidos.

Creyente que luchas, Dios cuida de ti, incluso de ti, y te ama con un amor eterno. Tu nombre está grabado en las palmas de Sus manos perforadas por los clavos — y cuando esas manos se extienden para proteger y bendecir, no puedes ser olvidado. Cuando otros te desprecian — Él sonríe sobre ti. Cuando la tempestad arrecia y tu corazón está abrumado — Él está cerca para resguardarte y sostenerte. Aun cuando tu pie ha tropezado y el pecado se ha introducido — Él no te echará fuera, sino que te reprenderá con ternura y luego, con gracia, te perdonará y sanará.

Pero para tu consuelo, recuerda otro punto. ¡El cuidado de Dios por ti alcanza hasta las cosas más pequeñas!

Fuente y atribución

Autor original: George Everard

Título original: Quotes from George Everard — 120

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de George Everard, publicado originalmente en Grace Gems.

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