Una barra de acero de cinco dólares, cuando se forja en herraduras, vale diez dólares.
Si se convierte en agujas, vale trescientos cincuenta dólares.
Si se convierte en hojas de navaja, vale treinta y dos mil dólares.
Si se convierte en muelles para relojes, vale doscientos cincuenta mil dólares.
¡Qué taladro debe soportar la pobre barra para alcanzar este valor! Pero cuanto más es martillada, pasada por el fuego, golpeada, machacada y pulida, mayor es su valor.
Que esta parábola nos ayude a ser callados, sosegados y pacientes. Los que más sufren son capaces de producir más; y es a través del dolor que Dios saca lo mejor de nosotros, para su gloria y la bendición de otros.
La vida es muy misteriosa. En verdad sería inexplicable si no creyéramos que Dios nos está preparando para escenas y ministerios que se encuentran más allá del velo de los sentidos, en el mundo eterno, donde se requerirán espíritus de temple elevado para un servicio especial.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Pittman
Título original: A bar of steel worth five dollars
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.