Todo jardín tiene algunas malas hierbas.
El refrán nos devuelve a la realidad: por mucho esmero que pongamos, siempre habrá algo que estropea el cuadro. Una relación cuidada, un hogar bien llevado, un ministerio floreciente, todo muestra a la vez lo cultivado y lo que amenaza con ahogarlo. Esperar una vida sin maleza es pedir lo que en este mundo no existe.
Sin embargo, la sabiduría no consiste en desesperar por la mala hierba, sino en aprender a arrancarla con paciencia sin dañar lo bueno. La santificación es así: labor constante de discernimiento, de poda, de limpieza que nunca termina del todo mientras peregrinamos. La mies del Señor será al fin trigo puro, porque Él mismo separará lo bueno de lo inútil. Mientras tanto, trabajamos el jardín sabiendo que el jardinero fiel no deja la obra a medias.
Señor, ayúdame a cuidar con paciencia el jardín de mi vida y a no desanimarme por las malas hierbas que aún crecen en mí.
Fuente y atribución
Autor original: Various
Título original: Common Proverbs and Wise Sayings — Every garden has some weeds
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Various, publicado originalmente en Grace Gems.