Mañana y noche

En el mundo mejor: todo nuestro gozo será Dios mismo

En la patria celestial los santos no dependen de consuelos creados; todo lo hallan en Dios, y descansarán para siempre sobre su brazo desnudo.

Allá en el mundo mejor, los habitantes son independientes de todo consuelo criado. No tienen necesidad de vestido; sus vestiduras blancas nunca se gastan ni jamás serán manchadas. No necesitan medicina que cure enfermedades, "porque el habitante no dirá jamás: Estoy enfermo." No necesitan sueño para reanimar sus cuerpos—no descansan de día ni de noche—sino que alaban sin desmayo en su templo. No necesitan relaciones sociales que ministren consuelo, y cualquiera que sea la dicha que deriven de la comunión con sus semejantes—no es esencial a su bienaventuranza, porque la compañía de su Señor basta para sus mayores deseos. No necesitan maestros allí; sin duda conversan entre sí acerca de las cosas de Dios—pero no lo requieren como instrucción; todos ellos serán enseñados por el Señor.

Nosotros recibimos las migajas a la puerta del rey—pero ellos festejan a la misma mesa. Aquí nos apoyamos en el brazo amigo—pero allí se apoyan en su Amado y solo en Él. Aquí necesitamos la ayuda de nuestros compañeros—pero allí hallan todo lo que quieren en Cristo Jesús. Aquí miramos al alimento que perece y al vestido que se pudre ante la polilla—pero allí lo encuentran todo en Dios. Nosotros usamos el cubo para sacar agua del pozo—pero allí beben del manantial mismo y ponen sus labios sobre el agua viva. Aquí los ángeles nos traen bendiciones—pero entonces no necesitaremos mensajeros del cielo. Allí no necesitarán Gabriels que traigan sus mensajes de amor de parte de Dios, porque allí le verán cara a cara. ¡Oh! ¡qué tiempo tan dichoso será aquel cuando hayamos ascendido por encima de toda causa segunda y descansaremos sobre el brazo desnudo de Dios! ¡Qué hora tan gloriosa cuando Dios, y no sus criaturas; el Señor, y no sus obras—sean nuestro gozo cotidiano! ¡Nuestras almas habrán entonces alcanzado la perfección de la bienaventuranza!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: August 9 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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