La familia de Dios es una familia que sufre. "Te he escogido", dice Él, "en el horno de la aflicción." La historia de la iglesia encuentra su emblema más adecuado en la zarza ardiente, pero no consumida, que vio Moisés. El hombre ha "nacido para la tristeza"; pero el creyente está "destinado a ella". Si es un "vaso escogido", lo es en el "horno de la aflicción". Si es hijo adoptivo de Dios, el "castigo" es la marca. Si camina hacia el reino celestial, su sendero pasa por "mucha tribulación". Pero si sus sufrimientos abundan, mucho más abundan sus consolaciones. Ser consolado por Dios puede bien reconciliarnos con cualquier tristeza con la que plazca a nuestro Padre celestial visitarnos.
En cada temporada de aflicción, ¿a quién podemos mirar con más propiedad que a Jesús? Él fue por excelencia el varón de dolores, y experimentado en quebranto.
Si quisieras contar tu pena a alguien que conoció el dolor como nadie jamás lo conoció; si quisieras llorar sobre el pecho de alguien que lloró como nadie jamás lloró; si quisieras revelar tu tristeza a alguien que se entristeció como nadie jamás se entristeció; si quisieras exponer tu herida a alguien que fue herido como nadie jamás fue herido, entonces, en tu aflicción, aparta toda simpatía y socorro de la criatura, y mira a Jesús. No podrías llevar tu prueba, tu aflicción y tu tristeza a una naturaleza más amable, a un pecho más tierno, a un amor más profundo, a un brazo más poderoso, a un amigo más compasivo. Ve y respira tus tristezas en su corazón, y Él te consolará.
Bienaventurada tristeza si, en el tiempo de tu desamparo, tu dolor y tu soledad, eres llevado a Jesús, haciéndolo tu Salvador, tu Amigo, tu Consejero y tu Escudo.
Bienaventurada pérdida si es compensada con el conocimiento de Dios, si encuentras en Él un Padre ahora, a quien transferirás tus afectos ardientes, sobre quien reposarás tu corazón que sangra, y en quien confiarás.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: In affliction look to Jesus
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.