Noé fue encerrado, apartado de todo el mundo, por la mano del amor divino. La puerta del propósito electivo se interpone entre nosotros y el mundo que yace en el maligno. No somos del mundo, así como nuestro Señor Jesús no era del mundo. No podemos entrar en el pecado, en los placeres ni en las ocupaciones de la multitud. No podemos jugar en las calles de la Feria de la Vanidad con los hijos de las tinieblas, porque nuestro Padre celestial nos ha encerrado dentro.
Noé fue encerrado con su Dios. "Entra en el arca" fue la invitación del Señor, con la cual mostró claramente que Él mismo tenía el propósito de habitar en el arca con su siervo y su familia. Así todos los escogidos habitan en Dios, y Dios en ellos. ¡Oh, dichoso pueblo, encerrado en el mismo círculo que contiene a Dios en la Trinidad de sus personas, Padre, Hijo y Espíritu! Estemos siempre atentos a aquel llamado gracioso: "Ven, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tus puertas sobre ti, escóndete por un breve momento hasta que pase la indignación."
Noé fue tan encerrado que ningún mal podía alcanzarlo. Las aguas no hicieron más que levantarlo hacia el cielo, y los vientos no hicieron más que llevarlo en su camino. Fuera del arca todo era ruino, pero dentro todo era reposo y paz. Sin Cristo perecemos, pero en Cristo Jesús hay seguridad perfecta. Noé quedó tan encerrado que ni siquiera podía desear salir, y los que están en Cristo Jesús están en Él para siempre. No saldrán jamás, porque la fidelidad eterna los ha encerrado, y la malicia infernal no puede arrastrarlos fuera. El Príncipe de la casa de David cierra, y nadie abre; y cuando en los postreros días, como Señor de la casa, se levante y cierre la puerta, en vano los meros profesantes golpearán y clamarán: "¡Señor, Señor, ábrenos!"; porque esa misma puerta que encierra a las vírgenes prudentes excluirá para siempre a las necias. ¡Señor, enciérrame por tu gracia!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 5 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.