Mañana y noche

Escogidos en el horno de la aflicción

En medio de la aflicción, el creyente se consuela sabiendo que Dios lo ha escogido y que Jesús está con él en el horno.

Consuélate, creyente probado, con este pensamiento: Dios dice: «Te he escogido en el horno de la aflicción». Deje que la aflicción venga; Dios me ha escogido. Pobreza, puedes entrar a zancas por mi puerta, pero Dios ya está en la casa, y me ha escogido. Enfermedad, puedes intrusarte, pero tengo un bálsamo preparado: Dios me ha escogido. Sea lo que sea que me acontezca en este valle de lágrimas, sé que Él me ha «escogido».

Si, creyente, necesitas mayor consuelo, recuerda que tienes a Jesús contigo en el horno. En esa silenciosa habitación tuya, está sentado a tu lado Uno a quien no has visto, pero a quien amas; y muchas veces, sin que tú lo sepas, Él te hace toda tu cama en tu aflicción y te alisa la almohada. Estás en pobreza; pero el Señor de vida y gloria te visita con frecuencia. Le agrada entrar en estos lugares desolados para visitarte. Tu Amigo se mantiene estrechamente unido a ti. No puedes verle, pero puedes sentir la presión de sus manos. ¿No oyes su voz? Aun en el valle de sombra de muerte Él dice: «No temas, yo estoy contigo; no te desanimes, porque yo soy tu Dios».

No temas, cristiano: ¡Jesús está contigo! En todas tus pruebas de fuego, su presencia es a la vez tu consuelo y tu seguridad. Él nunca abandonará a quien ha escogido para sí. «No temas, porque yo estoy contigo» es su segura palabra de promesa a sus escogidos en el «horno de la aflicción». ¿No quieres, pues, asirte con fuerza de Cristo y decir: «Por aguas y llamas, si Jesús me guía, seguiré adonde Él va»?

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: March 3 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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