Mañana y noche

Esperanza para el más vil: Jesús vino a salvar pecadores

Por dondequiera que se mire hay pecadores, y precisamente para ellos murió Cristo: Su amor electivo transforma a los más perdidos en joyas de Su corona.

Recorre las calles a la luz de la luna, si te atreves, y verás pecadores. Velas cuando la noche es oscura, el viento aúlla y la ganzúa rechina en la puerta, y verás pecadores. Ve a esa cárcel, recorre las celdas y observa a los hombres de cejas pesadas y amenazadoras, hombres con los que no te gustaría encontrarte de noche: allí hay pecadores. Ve a los reformatorios y nota a quienes han revelado una depravación juvenil sin ley: allí verás pecadores. Cruza los mares hasta el lugar donde un hombre roerá un hueso con carne humana aún sangrante, y allí hay un pecador. Ve donde quieras: no necesitas registrar la tierra para encontrar pecadores, porque son suficientemente comunes. Puedes hallarlos en cada calle y cada calleja de toda ciudad, pueblo, aldea y caserío.

Por ellos murió Jesús. Si me seleccionas al ejemplar más vil de la humanidad, con tal de que haya nacido de mujer, yo aún tendré esperanza para él, porque Jesucristo ha venido a buscar y a salvar a los pecadores. El amor electivo ha escogido a algunos de los peores para hacerlos los mejores. La gracia convierte las piedrecillas del arroyo en joyas para Su corona real. Él transforma la escoria sin valor en oro puro. El amor redentor ha apartado a muchos de los peores de la humanidad para que sean el galardón de la pasión del Salvador. La gracia eficaz llama a muchos de los más viles de los viles a sentarse a la mesa de la misericordia. Por tanto, que nadie desespere.

Lector, por aquel amor que mira desde los ojos llorosos de Jesús, por aquel amor que mana de aquellas heridas sangrantes, por aquel amor fiel, aquel amor fuerte, aquel amor puro, desinteresado y perdurable; por el corazón y por los afectos de la compasión del Salvador, te imploramos que no te apartes como si nada tuviera que ver contigo, sino que creas en Él y serás salvo. Confía tu alma a Él, y te llevará a la diestra de Su Padre en gloria eterna.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 7 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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