Esto dice el Señor: "Voy a quitarte de la faz de la tierra. ¡Este año morirás!" Jer. 28:16
Esta puede ser la situación de cualquiera de los lectores de la presente admonición, y por tanto cada uno de ellos debería reflexionar seriamente sobre tal posibilidad.
Este año puedes morir, pues has de morir en algún momento, y ese momento puede llegar tan probablemente este año como en cualquier otro.
Este año puedes morir, porque no tienes revelación alguna de Dios de que no morirás.
Este año puedes morir, porque estás siempre y en todo lugar expuesto a las causas que arrebatan la vida.
Este año puedes morir, porque la vida es la cosa más incierta del mundo, y no tienes la certeza de un solo instante más allá del presente.
Este año puedes morir, pues es casi seguro que muchos de los lectores de esta admonición morirán este año, ¿y por qué no tú?
Este año puedes morir, aunque ahora no haya indicio alguno de muerte cercana; pues muchos durante el año pasado fueron arrebatados, y muchos durante el presente año morirán, que ahora parecen muy propensos a vivir, ¿y por qué no tú?
¡Cuántas son, pues, las probabilidades de que antes del próximo día de año nuevo tu lugar quede vacante en la familia, en el escenario de tu ocupación diaria y en la casa de Dios! ¿No debería esto inducir el hábito de una reflexión solemne, pensativa, devota, práctica y provechosa? Lleva el pensamiento a tu corazón. Acepta la suposición y di: "Sí, es posible, en modo alguno improbable, que yo muera este año."
¿Estás verdaderamente preparado para tu fin, siendo partícipe de una fe genuina, el nuevo nacimiento, una vida santa y una mente celestial? ¿O eres un mero profesante nominal, teniendo nombre de vivir, cuando estás muerto?
¿Reconoces en ti mismo, y ven otros en ti, las marcas de un estado de gracia? Pon la pregunta a tu propio corazón, pregúntate: "¿Qué soy? ¿Soy un siervo espiritual, celestial, humilde de Dios? ¿Estoy verdaderamente crucificado con Cristo, muerto al mundo, madurando para la gloria? ¿Hay algo celestial en mí? ¿Está santificado mi carácter, es consecuente mi conducta?"
¿Está tu alma en aquel estado en que desearías que fuese hallada cuando la muerte hiera? ¿Estás, en tus hábitos devocionales, tu carácter, tu conducta general, como deberías estar, con la eternidad tan cerca? ¿Desearías morir tal como estás ahora?
¡Cuántos falsos profesantes serán desenmascarados este año, y aparecerán con asombro y horror como autoengañosos, formalistas e hipócritas! ¡Cuántos, ante el ruego: "¡Señor, Señor, en tu presencia comí y bebí"—oirán la terrible respuesta: "¡Apartaos de mí, nunca os conocí!" y así hallarán que hay un camino al abismo sin fondo desde la comunión de la iglesia! En el estado que mueras este año, en ese estarás para siempre. ¡El sello del destino eterno será puesto sobre ti! Tus últimas palabras en el tiempo, y las primeras en la eternidad, podrían ser: "¡Debo ser lo que soy para siempre!"
El gran secreto está a punto de ser revelado: si eres hijo de Dios o hijo del diablo. Ese instante siguiente a la muerte, que la imaginación en vano intenta pintar, está por llegar; y, despertando en la eternidad, gritarás con arrobamiento: "¡Estoy en el cielo!" o pronunciarás con un alarido de desesperación y asombro la terrible pregunta: "¡Qué! ¿Estoy en el infierno para siempre?"
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: You will die this year!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.