Ésa fue la manera de Ezequías de poner sus problemas en las manos del Señor. No podía hacer nada, y así entregó el asunto a Dios. Todos tenemos nuestras cargas. A veces es una dificultad en el trabajo, a veces una tentación; o tal vez una combinación de circunstancias que parece a punto de aplastarnos.
¿Cuál es nuestro deber? ¿Cuál es nuestro privilegio? Podemos llevar el asunto directamente a Dios. Podemos echar sobre él nuestra carga. Eso es lo que Pablo nos manda hacer con todas nuestras ansiedades, y promete que la paz de Dios guardará entonces nuestro corazón y nuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Paz, perfecta paz, en este mundo oscuro de pecado: la sangre de Jesús susurra paz dentro. Paz, perfecta paz, oprimidos por mil deberes: hacer la voluntad de Jesús, eso es descanso. Paz, perfecta paz, con los pesares en torno: en el seno de Jesús, sólo calma se halla. Paz, perfecta paz, con los amados lejos: en el cuidado de Jesús estamos seguros y ellos también. Paz, perfecta paz, cuando la muerte nos envuelve: Jesús ha vencido a la muerte y a todos sus poderes. Es bastante; pronto cesarán las luchas de la tierra, y Jesús nos llama a la paz perfecta del cielo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.