" " Salmo 57:7
Mientras buscamos las gracias y los consuelos adicionales, no debemos abandonar nuestra sencilla confianza en Jesús. Sea cual sea el alcance que tome nuestro conocimiento al avanzar en los años, debemos retener con la mayor firmeza el único centro digno de un alma regenerada, a saber, nuestro Señor Jesús. Aunque el círculo de nuestras energías llegara a abarcar todo el mundo, el corazón debe permanecer en deleitosa comunión con el Amado. Inmutables y firmes debemos ser, nuestra alma dispuesta invariablemente leal a su único objeto de confianza y amor: el único Señor de todo nuestro ser, el principal entre diez mil, ¡el todo amable!
¿A quién más podemos ir? ¿Dónde más hallaremos descanso? Permanezcamos, pues, en Cristo Jesús. Fija el centro con toda la fuerza de un corazón resuelto; mejor aún, con todo el poder de la gracia divina.
Oh tú, que eres el mismo ayer, hoy y para siempre, sostenme firme para siempre, y hazme cantar: "¡Mi corazón está firme, oh Dios, mi corazón está firme!"
"¡Fijemos los ojos en Jesús!" Hebreos 12:2
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: My heart is fixed, O God, my heart is fixed!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.