Pensamientos matutinos

Gracia gratuita para el más necesitado

La gracia de Dios en Cristo no tiene precio: se recibe libremente, y por eso nadie queda fuera por pobreza, pecado o vergüenza.

Nadie compra el agua de vida, porque sería una contradicción con la misericordia. De Dios viene, por excelencia, sin costo y sin precio, y precisamente por eso es segura para quienes tienen poco, para quienes han fallado y para quienes parecen indignos. Si fuera negociable, dejaría de ser gracia para convertirse en deuda.

Esta verdad libra al alma de la desesperanza y de las comparaciones. La puerta está abierta al quebrantado y al orgulloso que se arrepiente, al pecador consciente de su ruina y al niño que apenas conoce el nombre de Dios. La condición humana no es requisito para recibirla: la gracia la impone por pura donación. Quien bebe de ella responde con obediencia sencilla: confiesa, descansa y vive agradecido, porque en Él encontró el verdadero pan y agua que nunca se agota.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - February 28

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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