Esta salvación abarca todas las circunstancias del hijo de Dios. No es solo salvación de la ira venidera —que sería ya un acto inmenso de gracia—, sino una salvación presente que prevé y provee para cada necesidad de la vida actual: liberación de todo mal, ayuda en toda angustia, consuelo en todo dolor y perfecta seguridad y triunfo final en medio de todo conflicto. La seguridad presente y cierta del creyente está prevista en el pacto de gracia, confirmada en Jesús, la cabeza del pacto, y revelada en el glorioso plan de salvación. Pida el Espíritu Santo que nos abra esta gran verdad consoladora: que en medio de toda nuestra debilidad y propensión a descarriarnos, el Señor es el guardador de su pueblo, y los que Él guarda están bien y eternamente guardados.
El Señor no podría llamarse con verdad guardador de su pueblo si hubiera en el creyente algo de poder propio para guardarse, si no fuera pura debilidad. De esto el creyente necesita ser recordado sin cesar. El principio de la confianza en sí mismo es fruto natural del corazón humano; la gran característica de nuestra raza caída es el deseo de vivir, pensar y obrar con independencia de Dios. La gracia soberana no arranca del todo la raíz de este principio depravado: permanece, aunque debilitada y mortificada, exigiendo la vigilancia más rigurosa unida a la oración constante.
Las historias de los santos más eminentes confirman esta verdad: la criatura, abandonada a sí misma, es perfecta debilidad. Si los ángeles en su pureza y Adán en inocencia cayeron al ser dejados a su propio cuidado, ¿qué esperar de una criatura caída y renovada? «Sin fuerza», «débil por la carne», «de debilidad fueron hechos fuertes.» Y los ejemplos abundan: la intemperancia de Noé, la incredulidad de Abraham, el adulterio y homicidio de David, la idolatría de Salomón. Solemnes lecciones de la nada de la criatura, y a la vez aliento para confiar sólo en el poder que nos guarda.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - October 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.