Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Hacer la voluntad de Dios con obediencia gozosa y sincera

Muchos citan esta petición pensando solo en soportar pruebas dolorosas, pero en realidad oramos para hacer la voluntad de Dios con obediencia pronta, implícita y sin murmuraciones, como se cumple en el cielo.

Muchas personas citan siempre esta petición como si significara solamente sumisión a alguna providencia dolorosa. Suponen que se refiere únicamente a perder amigos o dinero, o a estar enfermos o en problemas; pero esto es apenas una pequeña parte de su significado. Es para hacer la voluntad de Dios — no para sufrirla — por lo que aquí oramos.

Resulta bastante más fácil hacer oraciones como ésta por otros que por nosotros mismos. Todos pensamos que otras personas deberían hacer la voluntad de Dios, y no nos resulta difícil orar para que así lo hagan. Pero ¿qué hay de nosotros mismos? No hay ninguna otra persona en el mundo de cuya vida seamos real y finalmente responsables, sino de nosotros mismos. Esta oración, entonces, si la ofrecemos con sinceridad, es para que hagamos la voluntad de Dios tal como se hace en el cielo. Por tanto, solo podemos orarla cuando estamos dispuestos a una obediencia implícita e incuestionable a la voluntad divina — en el momento en que conocemos cuál es esa voluntad.

Entonces, a veces se requiere un hacer pasivo. Dios nos pide algo que cuesta dolor, sacrificio o pérdida terrenal; cuando esto es así, nuestra oración puede calar hondo en nuestro propio corazón. Puede significar… el renunciar a alguna dulce alegría, el perder a algún amigo precioso, el sacrificio de alguna posesión querida, el andar por algún camino de espinas y lágrimas.

Deberíamos aprender siempre a decir la oración, y luego mantener nuestras vidas cerca de la línea de la voluntad divina, sin rebelarnos ni murmurar jamás — sino haciendo con dulzura todo cuanto Dios nos da que hacer.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Doing the Will of God

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura