Pensamientos matutinos

Hermanos en Cristo, hijos del mismo Padre y de un mismo corazón

Ser hermanos en Cristo no nace de parecerse al mundo, sino de reflejar al Hijo. Donde el Padre es uno, personas distintas hallan unidad en la cruz, oración compartida y esperanza eterna en la casa divina.

El título de “primogénito” en Romanos nos recuerda que Cristo, siendo eterno, tomó nuestra condición para conducirnos como al hijo de su casa. En Él encontramos un amor fraternal que quiebra las barreras, porque no mira el aplauso humano, sino la transformación del corazón por el Espíritu.

Cuando dos creyentes piensan distinto en temas secundarios, su verdadera comunidad se prueba en la manera de volver su conversación a Cristo: al Señor de la cruz, de la oración y del consuelo. Allí nace la certeza de que pertenecemos a una misma familia y de que el mundo no puede definir la medida de nuestros hermanos. Somos muchos, sí, pero uno en el Hijo que nos adopta.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - November 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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