Palabras de consuelo divino

Jesús se invita a la mesa del pecador

Cristo atraviesa toda barrera para entrar en el hogar del pecador y banquetear con él, ofreciendo perdón, gracia y comunión sin dinero y sin precio.

El elemento social de la naturaleza de nuestro Señor halló su más amplio cauce en la humanidad que vino a redimir. Superando toda barrera de clase y penetrando la superficie más dura de la sociedad, lo llevó a toda morada humana, uniéndolo a toda forma de dolor. Jesús era ahora huésped de Zaqueo. Había venido a buscar y salvar lo que se había perdido, y este hombre rico, jefe de los publicanos, era uno de ellos. Aunque vivía en pecado y se ocultaba entre el follaje del sicómoro, el Salvador sabía dónde encontrar y cómo llamar a este "escondido" de su amor eterno: "Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa."

¡Qué banquete es el del Evangelio, donde nos encontramos con el Salvador! Es justo el festín que nuestras almas hambrientas necesitan. Aquí hay pleno perdón de todo pecado, justificación gratuita de todas las cosas, adopción en la familia de Dios, y el vino y la leche del amor divino "sin dinero y sin precio" para cuantos no tienen con qué pagar. Acércate, alma mía, porque "todo está preparado." Ven, no esperando a cambiarte el vestido ni a limpiarte por ti mismo, sino tal como eres, pues Jesús ha provisto la fuente que lava y la vestidura que cubre; tu único ruego es reconocerte "miserable, y pobre, y ciego, y desnudo."

Jesús se encuentra con sus santos en la mesa de su Santa Comunión. ¡Si el cielo y la tierra se unen y se abrazan, es entonces! Toma tu lugar como huésped bienvenido en este banquete celestial y escucha el dulce recibido de tu Señor: "Comed, oh amigos, y bebed, bebed abundantemente, oh amados." Invita a Jesús con frecuencia a tu casa, porque nadie recibió jamás a un huésped como Él: trae su propio refrigerio y siempre da más de lo que recibe. Recíbelo en tu hogar, adóralo en tu altar doméstico, reconócelo en tus comidas y dale siempre, en toda ocasión, un corazón amoroso y sin reservas.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: JESUS THE SINNER'S GUEST

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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